Es muy habitual escuchar a una persona mayor decir que no tiene sed, aunque apenas haya bebido en todo el día. No es descuido ni falta de voluntad: con los años el cuerpo cambia, y beber lo suficiente deja de salir de forma natural. Por eso conviene entender qué pasa y poner las cosas fáciles.

Por qué con la edad se bebe menos

¿Cuánta agua se recomienda?

La Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN), en su guía sobre nutrición e hidratación en geriatría, recomienda como referencia que las personas mayores beban al menos 1,6 litros al día las mujeres y 2 litros los hombres, salvo que exista una indicación médica distinta (por ejemplo, en algunas enfermedades del corazón o del riñón). Cuenta el agua y también otras bebidas como infusiones, leche o caldos.

En la práctica, eso son unos 7-8 vasos repartidos a lo largo del día. En Baleares, con veranos largos y calurosos, conviene prestar todavía más atención entre junio y septiembre.

Señales a las que conviene estar atentos

Si aparecen estas señales, sobre todo la confusión, lo prudente es consultar con el médico o el centro de salud.

7 trucos sencillos para facilitar que beban más

  1. Agua siempre a la vista. Un vaso o una jarra en la mesa del salón y en la mesilla recuerda beber sin tener que pensarlo.
  2. Asociar el agua a rutinas. Un vaso al levantarse, otro con cada comida, otro con la medicación y otro a media tarde.
  3. Beber más por la mañana y a mediodía y algo menos por la tarde-noche, para reducir las visitas al baño de madrugada.
  4. Respetar la temperatura que apetece. Hay quien bebe más si el agua está fresquita y quien prefiere templada o en infusión. Tener opciones ayuda.
  5. Vasos ligeros y fáciles de coger, sin llenarlos hasta arriba para que no pesen ni se derramen.
  6. Sumar alimentos con agua: sopas, caldos, fruta como sandía o melón, yogures, gazpacho.
  7. Quitar barreras físicas: nada de cargar garrafas ni botellas pesadas. Cuanto más cómodo sea servirse agua, más se bebe.

Cómo ayuda tener una fuente de agua en casa

Una fuente de agua conectada a la red elimina justo las barreras que más frenan a las personas mayores: no hay que cargar peso, ni abrir botellas, ni esperar a que el agua se enfríe en la nevera. Se pulsa un botón y se sirve agua fría, natural o caliente para una infusión.

En Agua Santased instalamos la fuente sin obra, el mantenimiento está incluido y no hay que acordarse de cambiar filtros ni de pedir garrafas: nos encargamos nosotros. Para muchas familias es una forma sencilla de dejar a sus padres o abuelos más autónomos en casa. Si quieres más ideas prácticas, lee cómo asegurar que las personas mayores que viven solas tengan agua cómoda y a mano.

Preguntas frecuentes

¿Las infusiones y el café cuentan como agua?

Las infusiones, la leche o los caldos sí suman al total de líquidos del día. El café también hidrata, aunque es mejor no basar la hidratación solo en él.

¿Es mejor el agua fría o templada para una persona mayor?

La que más le apetezca y más le anime a beber. No hay una temperatura «correcta»; lo importante es que beba.

¿Qué hago si mi padre o mi madre dice que no tiene sed?

Es normal: la sed avisa menos con la edad. Funciona mejor ofrecer agua en momentos fijos del día que esperar a que la pida.

¿Hay personas mayores que deben limitar el agua?

Sí. Algunas enfermedades del corazón o del riñón requieren controlar los líquidos. En esos casos manda siempre la pauta del médico.

¿Una fuente de agua es difícil de usar para una persona mayor?

No. Basta con pulsar un botón o una palanca, como un grifo. Además, todas las fuentes de Agua Santased llevan el grifo de agua caliente con bloqueo de seguridad, para evitar quemaduras por despiste.

¿Quieres ponérselo fácil a tus mayores? Pide información sin compromiso por WhatsApp en aguasantased.com.

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